Parada de una refinería en Alemania

El inicio de la parada


Los proyectos en los que participa un gran número de especialistas externos y que presentan una complejidad cronometrada al segundo pueden retrasarse por distintas razones. Cuando, además, se suma un confinamiento nacional por causa de una pandemia mundial, la parada parcial de una refinería se complica aún más.


Parada de una refinería en Alemania

El inicio de la parada


Los proyectos en los que participa un gran número de especialistas externos y que presentan una complejidad cronometrada al segundo pueden retrasarse por distintas razones. Cuando, además, se suma un confinamiento nacional por causa de una pandemia mundial, la parada parcial de una refinería se complica aún más.


Las refinerías funcionan las 24 horas y los siete días de la semana. La refinería PCK, en Schwedt, localidad próxima a Berlín, gestiona 12 millones de toneladas de petróleo por año y más de 240 000 barriles por día. A esa escala, es un verdadero desafío parar partes de la refinería durante casi cuatro semanas. KAEFER trabaja en la planta desde hace treinta años. Concretamente, KAEFER Montage provee servicios de aislamiento y KAEFER ESG tiene a su cargo el andamiaje, es decir que ambos conocen la planta muy bien. No obstante, durante la parada había que colocar 6500 m2 de aislamiento en la planta de aromáticos existente. Es un volumen importante para tan poco tiempo.

De hecho, se cuestionó la parada de las instalaciones por la COVID-19. Cuando finalmente se tomó la decisión de seguir adelante con el proceso, todo tenía que funcionar como un reloj y todos los procesos tenían que estar conformes con las directivas y normativas relevantes. No fue tarea fácil. Entre otras cosas, porque muchas de las personas que formaban parte del equipo de KAEFER que estaba asignado a esta obra se encontraban alojadas del otro lado de la frontera, en Polonia. Inicialmente, hubo que solicitar permisos especiales para estos empleados, pero cuando las reglamentaciones del confinamiento fueron más estrictas, muchos de los que formaban parte del equipo tuvieron que mudarse temporalmente a Alemania para tener que evitar entrar en cuarentena. Para los empleados, esto significó que pasaran periodos prolongados alejados de sus familias. Para KAEFER, el desafío fue encontrar suficientes alojamientos adecuados en las inmediaciones, ya que otras empresas estaban atravesando situaciones similares.

Trabajar codo a codo

En las puntas del proyecto trabajaban 60 empleados de KAEFER en PCK Schwedt. El equipo es un grupo muy unido que trabaja en conjunto con mucha efectividad. La comunicación funcionó perfectamente y se tomaron con celeridad y eficiencia todas las medidas necesarias para implementar procedimientos de seguridad y hacer ajustes sobre el terreno. Con el concepto de higiene desarrollado internamente en KAEFER se logró que todos pudieran trabajar de manera segura.

Sin embargo, surgieron algunos desafíos que hubo que superar. Por ejemplo, para reaccionar rápidamente a las autorizaciones que el cliente emitía con poca antelación, había que disponer de material de aislamiento en la obra misma. Por consiguiente, su procesamiento se realizó en los talleres metalúrgicos de KAEFER en Drebkau, a unos 200 km de distancia. Aquí, el equipo prefabricó el 85% del aislamiento y, luego, lo almacenó en la planta de PCK para que estuviera disponible ‘a la hora señalada’. En total, se aislaron 3 columnas, 4 contenedores y varias tuberías y se les aplicó protección pasiva contra incendios cuando se reemplazó la planta de aromáticos, lo que no fue poca cosa.

Quizás el mayor problema haya sido la incertidumbre de lidiar con una enfermedad contagiosa de la que nadie sabía absolutamente nada. Ese fue el comienzo de la pandemia y las imágenes que llegaban de todas partes del mundo eran inquietantes.

El equipo se tranquilizaba entre sí porque sabían que juntos podían manejar prácticamente cualquier situación.

Este fue un desafío diferente de los habituales: con medición periódica de temperatura, con mascarillas y con distanciamiento social, no obstante, lograron salir adelante gracias a las reuniones informativas periódicas y la comunicación constante.

La fortaleza en números

El equipo de KAEFER puede sentirse orgulloso de un número en particular: el cero. No hubo ni un solo accidente, ni incidente, ni derrame y ni un solo caso de contagio de coronavirus durante la parada de primavera de PCK, Schwedt. «Así como llegamos al trabajo, así llegamos a casa», afirma el director de la sucursal Rolf-Dieter Bonkatz. «Es nuestra estrategia de seguridad que incluye la higiene. Por eso, creo que podemos sentirnos muy orgullosos de lo que hemos logrado como equipo.» Además, PCK entregó un certificado al final del proyecto en el que queda documentado este logro.

«Estamos orgullosos de haber creado sinergias entre los servicios de andamiaje y de aislamiento que brindamos a PCK Schwedt. Gracias a nuestro rendimiento, el cliente solicitó nuevos servicios de andamiaje en 2020. Y eso no es todo. Está previsto que KAEFER invierta en un patio de andamiaje más grande en 2021, lo cual nos convertiría en un proveedor preferido no solo de servicios de aislamiento, sino también de andamiaje. Todo esto es parte de nuestra estrategia para convertirnos en socios sólidos e indispensables en las obras de mantenimiento. Estamos sumamente agradecidos de tener estos equipos tan talentosos y tan trabajadores, son excelentes representantes de KAEFER.»

Gregor Bochynek director ejecutivo de KAEFER Industrie